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Antropología

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Ahora estamos en
http://laescuchaatenta.com/

Sound Readers

Sound Readers es una agrupación temporal en torno a un proyecto de investigación y experimentación sonora.

Investigación de la memoria del sonido mediante grabaciones de campo, derivas aurales y recopilación de documentación. Experimentamos con el formato podcast en relación con entornos transmedia.

Nos interesa la investigación del espacio Matadero como construcción arquitectónica que encierra una identidad y memoria, y donde la auralidad es un elemento constitutivo clave aunque ha sido habitualmente ignorado. Nos interesa también repesar lo social desde la escucha, así como la creación de un mapa sonoro por su aspecto relacional, tal como promuevan los llamados sound studies.

Lineas de actuación:

Derivas sonoras por espacios fuera del circuito tradicional de visitas, que experimente con la experiencia de la deriva psicogeográfica debordiana y que se relaciona con la noción de paseo critico, fuera de los circuitos normativizados. Para incentivar el descubrimientos de nuevos espacios y la
experimentación con el sonido.

Recopilar experiencias y relatos orales vividos por trabajadores y personas que estuvieron relacionadas en algún momento con el Matadero, con el objetivo de reactivar, investigar y archivar la memoria del mismo.

Creación de un podcast específico sobre la actualidad del arte y experimentación sonora y sobre nuestro trabajo en la investigación de la memoria sonora del Matadero, así como la creación de un formato que permita la experimentación con entornos transmedia y redes sociales como twitter (@soundreaders).

+Info:
http://soundreaders.org/ 

HIRUGARREN BELARRIA III

Hirugarren Belarria (Los sonidos de la guerra)
10-11-12 septiembre de 2013
DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN (Gipuzkoa)
hirugarrenbelarria.audio-lab.org
Programa en PDF

La cohesión social a la que inducen tanto la música como el sonido, el interés por la ritualidad pública y sus mutaciones, las consecuencias que el desarrollo tecnológico ha acarreado en la percepción, son temas a los que recurrimos una y otra vez en el curso de este seminario sin fin. La insistencia en el análisis de estos debates, y su actualización en el contexto del proyecto “Tratado de Paz” que con motivo del bicentenario del incendio de Donostia-San Sebastián se está llevando a cabo en diversas localizaciones, nos llevan en esta edición de Hirugarren Belarria a tratar la cuestión militar en toda su complejidad y violencia sonora.

Aunque nada parece en ocasiones más lejos de la violencia que los afectos propios del refinamiento musical, es evidente que la mística bélica ha sido, y es, inseparable de las proclamas, himnos y aclamaciones orientadas a insuflar pasión en aquellos que luchan. La música afecta a los cuerpos, los emplaza a la marcha y de alguna forma simula la propia acción guerrera. No es extraño, por lo tanto, pensar que en muchas academias militares la música fuera justamente parte del currículum, junto a materias como la esgrima o la equitación.
Es esta subordinación del cuerpo a la función, la que tanto enfureció a Simone Weil en sus críticas a las guerras revolucionarias. En un texto escrito en 1933, pocos años antes de partir al frente aragonés para luchar junto a la Columna Durruti, Weil llega a considerar la guerra como una prolongación de los sistemas productivos industriales, siendo incapaz, por lo tanto, de generar ni de sostener ningún proceso revolucionario beneficioso para las clases populares, debido a la obediencia ciega que implica. De forma un tanto resumida, digamos que esta capacidad conductora de la música (eso que un día Gilles Deleuze definía como su potencialidad fascista) no es otra cosa que su genio para someter el cuerpo a un orden que busca causar ciertos efectos; independientemente de su naturaleza ideológica, y de la gimnástica que ésta precise (desfile, manifestación, flashmob o ejercicios atléticos).

Se mire como se mire, es difícil separar el imaginario de la escucha y la guerra. La identificación emotiva para con los distintos estilos musicales que el espíritu moderno ha desarrollado (folk, pop, rock…), parece inspirarse en una cierta pertenencia a distintos “bandos”. No olvidemos que para los nacionalismos europeos configurados en el siglo XIX, fuertemente influenciados por las ideas románticas, la música encarnaba más que ningún otro arte, el espíritu de la nación. Al mismo tiempo, en las clases populares, estos desarrollos iban tomando nuevas formas. Tradiciones modernas transmitidas a través de cancioneros, en ediciones impresas, pero también oralmente, siendo cantadas en las tascas, en las calles y en los cafés. Así, la llegada de la modernidad agudizó las tensiones entre la música como representación del Poder y la música como sentir popular.

En julio de 1813 Beethoven iniciaba la partitura titulada Sinfonía de batalla sobre la victoria de Wellington en Vitoria, una pieza clave para situar su música en la época y evaluar sus efectos. La primera parte de la sinfonía imita la batalla contraponiendo canciones populares de los dos bandos enfrentados. Pero no podemos olvidar que en esta obra Beethoven colaboró estrechamente con un peculiar personaje llamado Johann Nepomuk Maezel, ingeniero austríaco al que se le atribuyen inventos tales como el metrónomo, los audífonos o el Panarmonicón, una especie de teclado mecánico capaz de reproducir los sonidos de toda una orquesta militar, incluyendo cañonazos y disparos. La historia del diseño sonoro establece aquí otra de sus piedras angulares: los sintetizadores y los efectos especiales en los que tanto se esmera la industria del entretenimiento, y por consiguiente la infinidad de aplicaciones sonoras que se utilizan en el campo de batalla después de la Segunda Guerra mundial (los LARD o agresivos altavoces utilizados para espantar a las masas, así como los contemporáneos y no menos ruidosos Drones).

Reivindicar la escucha y una forma sonora del saber, pensar que a través de ellas podemos agudizar el análisis crítico, exige atenuar en parte, la inocencia auditiva. La multiplicación de las tecnologías reproductivas ha creado un nuevo paisaje sonoro que nos ha dejado sordos y mudos en más de un sentido, sin herramientas para entender los artificios ideológicos que se nos presentan delante de nuestros oídos y con los que tratamos diariamente. De ahí la importancia de comprender los juegos, ritmos y acentos de la música y el lenguaje. Pues tan solo desde ese lugar se podrá escuchar con acierto aquello invisible, que corre por encima y por debajo de ellas.

PROGRAMA

Martes 10 de septiembre / ARTELEKU
17:00 Presentación de las jornadas
17:30 Conferencia / Peter CusackSonidos de lugares peligrosos
19:00 Conferencia / Joe BanksRorscharch Audio

Miercoles 11 de septiembre / ARTELEKU
18:00 Conferencia / Alku: Less Lethal vol 2
19:00 Conferencia / Eduardo Gil BeraLa diosa de la guerra en la épica griega

Jueves 12 de septiembre / Bajos de la BIBLIOTECA MUNICIPAL
18:00 Conferencia / Karlos Sanchez Ekiza“Era vibrante como el grito de las Walkirias”: La Ezpata-dantza de la ópera Amaya.
19:00 Concierto / KhantoriaLas huellas de Bereterretche
20:00 Coloquio / Ander BerrojalbizEl arte consiste en ocultar el artificio

 

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Association for Cultural Equity
http://research.culturalequity.org/home-audio.jsp

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Augmented espacialidad es un proyecto de arte sonoro público para el barrio de Hökarängen en Estocolmo en el que las obras de arte, espectáculos y otros eventos compuestos se integran en los procesos sociales y espaciales que tienen lugar en la esfera pública.

Proyecto comisariado por María Andueza.

+Información:
http://augmented-spatiality.org/

El músico y ensayista inglés David Toop se aventuró en una empresa que parecía imposible: encontrar momentos sonoros en la pintura y en la literatura. El resultado es Resonancia siniestra. El oyente como médium, un libro especulativo, de inminente aparición, que puede leerse como un inteligente estudio sobre los inesperados modos de oír
Pablo Gianera | LA NACION
http://www.lanacion.com.ar/1606280-el-sonido-tiene-algo-terrorifico

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En Abril  Radiolibre / Sonema / El sueño de Tesla lanzaron la convocatoria “Ruidos del trabajo y sonidos de la resistencia”,  comisariada por Camilo Cantor / Chinowski Garachana, que dio lugar a una emisión especial en RadioLibre el día 1 de mayo.

Ahora nos presentan una compilación con las piezas seleccionadas.

La idea ha sido conformar, por un lado, un repositorio abierto y libre de sonidos que remiten a las diferentes atmósferas sonoras laborales; por otro, configurar a partir de estas aportaciones un continuum sonoro colaborativo que fué emitido el primero de mayo desde radiolibre

* (…) Los obreros de siglos pasados han sido, indirectamente, los intérpretes más constantes y brutales del noise¨. Tesis sobre el noise, Mattin.

Se ha tratado de explorar colectivamente los sonidos y el imaginario del entorno acústico que envuelve el trabajo en toda su amplitud: desde el contexto sonoro en el que acontece la actividad laboral cotidiana hasta los audios icónicos de las sociedades post-fordistas donde el trabajo es inseparable del consumo y viceversa, pasando por los sonidos de control, luchas y resistencias que el trabajo convoca como espacio social de tensión, distribución y jerarquización de los mecanismos de poder.

Artistas participantes: Christine Renaudat / Poetas Calvo Colectivo / Hamilton Mestizo / Malaventura / Acoustic Mirror / Voluble / Pablo Agostini / Azor / Chinowski / Emmanuel Ontiveros / Gabriela Gordillo / Vlax / Juanjo Palacios / Carlos Suarez / Paco Rossique / Jazznoize / Mind Revolution / Alexander Baker / Franco Falistoco y Julieta Rigali /

Descarga Libre / CC By-nc-sa
archive.org/details/Ruidosdeltrabajo

Data Compilacionhttp://archive.org/download/Ruidosdeltrabajo/RuidosDelTrabajo.pdfFotografía de Horst von Harbou [Crew at work / Metropolis 1926]

Agradecimientos: Elisa Mandiola / Javier Gamboa / Felipe Muñoz / Alejo Duque / Pituskaya / Mediateletipos / José Luis Espejo / Ruido contra el capital / Archive.org / Noish / Luisa Echeverri /

Tambien queremos agradecer a los artistas que nos enviaron sus obras y que finalmente no han sido incluidas en esta compilación.

Mucho ruido a todas.

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