LIDO (Listening to the Deep Ocean environment)

(Reproducido de elmundo.es. Nadia Benyahya | Madrid)

¿Qué se escucha en las profundidades de los mares del mundo? El pasado 8 de octubre a las 16h en la costa mediterránea francesa, el canto de un cachalote. ¿Y en Canadá? Puede descubrirlo usted mismo con un sólo clic desde su ordenador. Ahora es posible disfrutar de los sonidos del océano en tiempo real desde su hogar gracias a una página de Internet.

A través de 12 hidrófonos distribuidos por los mares europeos, y tres en Canadá, la web LIDO (Listening to the Deep Ocean Environment) ofrece una transmisión en tiempo real. Un sistema que permite registrar y archivar el ruido submarino a largo plazo para que los investigadores puedan estudiar los efectos de la actividad humana sobre las ballenas y los delfines.

Poder conectarte a la ‘emisora de cetáceos’ y disfrutar de sus cantos, es posible gracias a Michel André, un bioacústico (experto en sonidos de los animales marinos) de la Universidad Politécnica de Barcelona. Él y sus colegas han pasado los últimos 10 años colocando hidrófonos en el lecho marino, en las plataformas de investigación utilizadas para vigilar terremotos y tsunamis.

“Ya existía un cableado que conectaba los observatorios europeos en mar abierto para obtener un seguimiento de datos geofísicos y astrofísicos. Nosotros hemos aprovechado la red existentepara instalar hidrófonos que captaran sonidos en tiempo real”, dice André. “El sistema está conectado a la tierra, y las corrientes de datos de audio a un servidor en el que las señales se analizan y se publican directamente en Internet”, añade.

Contaminación acústica

En los últimos cien años, las fuentes de sonido artificial han aumentado de forma espectacular, convirtiéndose en una amenaza para el equilibrio del medio marino. Las ballenas, cachalotes y delfines no han sido capaces aún de adaptar su sistema de audición a estos nuevos ruidos, que provocan efectos muy negativos en la funcionalidad de sus sistemas vitales (se estima que es uno de los motivos que desorientan a las ballenas causando los varamientos masivos). Por el momento no se conoce con exactitud el impacto de la contaminación acústica sobre los cetáceos, sin embargo, este sistema “va a permitir conocer los efectos concretos en función de unos datos globales“, indica el experto.

Una ballena franca austral varada
Una ballena franca austral varada

Antes se hacían campañas en lugares muy concretos con datos muy escasos. Sin embargo, se trata de un problema general que requiere de una actuación a gran escala que podría comenzar con este nuevo sistema.

Un algoritmo desarrollado por el laboratorio de André filtró las diferentes frecuencias de señal para identificar sonidos específicos, incluyendo las canciones de 26 especies de ballenas y delfines, y el ruido de las actividades humanas como el transporte marítimo, los parques eólicos, plantas petrolíferas, y pruebas sísmicas.

“Es la primera vez que hemos sido capaces de controlar las fuentes acústicas a gran escala, temporal y espacial“, dice André. Hasta ahora, la mayoría de los experimentos para controlar el ruido submarino utilizaban instalaciones temporales de hidrófonos durante apenas unas semanas.

Una solución global

Con más hidrófonos en la red el nuevo sistema podría revelar los efectos de la contaminación acústica sobre las ballenas. “Es un sistema que permite tener una visión más completa de las interacciones acústicas que se producen bajo el mar”, señala André.

Los hidrófonos son capaces de captar el sonido de las ballenas a cientos de kilómetros de distancia, por lo que las instalaciones en diferentes lugares podrían ser utilizadas para localizar la posición de un animal y seguir su curso. De esta forma sería posible determinar si los animales cambian de rumbo en respuesta al ruido, o alteran sus rutas preferidas por nuevas fuentes acústicas como rutas marítimas o puertos.

El sistema está preparado para colocar hidrófonos en boyas alrededor de las plataformas industriales submarinas para integrarlos en la red. Este mecanismo podría proporcionar alertas en tiempo real de la presencia de ballenas y delfines. “Al conocer la posición exacta del animal, podemos prevenir estos impactos acústicos frenando la actividad hasta que se alejen los individuos” explica André.

Tener acceso a estos datos a gran escala tiene un considerable valor científico, además de divulgativo. Al pensar en términos globales y usar la tecnología moderna, André ha conseguido hacer de los océanos y los mamíferos marinos algo más familiar y accesible para todos nosotros, intentando una labor de concienciación social sobre el problema que sufren las ballenas.

web LIDO (Listening to the Deep Ocean Environment)

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1 comentario
  1. Estoy de acuerdo contigo en la necesidad de ese nuevo sistema; sin embargo y dado mi natural escepticismo, me planteo el hecho de que la solución, desgraciadamente, no va a empezar por ahí.

    El sistema, que considera nada a lxs seres humanos, (no hay más que ver lo que sucede, de siempre, en el tercer mundo) menos aún se va a preocupar de los cetáceos, por cercanos que estxs sean a nosotrxs.

    Un placer leer vuestro blog… superinteresante 🙂

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